Los Football Leaks del filtrador portugués Rui Pinto revelaron una extensa trama de corrupción en el fútbol mundial. Una de sus derivaciones más importantes es el fallo de esta semana de la Premier League, que halló al Manchester City, el equipo más exitoso de la última década en el fútbol inglés, culpable de más de cien violaciones de las reglas financieras de la liga. Las filtraciones generan las noticias más impactantes y los filtradores son perseguidos por mostrar lo que el poder se empeña en ocultar casi todo lo demás es publicidad o propaganda.

Todos los ojos del fútbol inglés posan ahora mismo sobre el Manchester City, declarado culpable, tras una investigación de años de una comisión independiente, de haber infrigido de manera sistemática las reglas financieras de la Premier League entre las temporadas 2009-10 y 2017-18. Ahora, resta esperar por conocer cuál será la sanción que recibirán los Citizens, que pasó de la gloria a estar, ahora, contra las cuerdas. Y todo desencadenado por un filtrador portugués.
Es que esta investigación nació a partir de una serie de filtraciones. En septiembre de 2015, un sitio llamado Football Leaks comenzó a publicar documentos que expusieron con todo varios negocios de la industria del fútbol. Desde contratos de grandes figuras, movimientos económicos, cuestiones fiscales hasta los planes para crear esa famosa Superliga europea que no tuvo éxito. Detrás de aquellas publicaciones estaba un hombre que durante años permaneció oculto bajo el seudónimo de “John”: Rui Pinto.
Para sus detractores, Pinto es un delincuente que, a través de sus conocimientos de informática, accedió ilegalmente a millones de documentos privados. Para sus defensores, un denunciante que se animó a revelar información que permanecía fuera del alcance del público. Su propia historia judicial refleja esa contradicción: fue condenado en Portugal por delitos informáticos, publicación de correspondencia privada e intento de extorsión, pero al mismo tiempo sus filtraciones terminaron alimentando investigaciones como esta contra el City.
La historia de Rui Pinto
Pinto nació y creció en Vila Nova de Gaia, frente a Oporto. Perdió a su madre cuando tenía apenas 11 años y desde chico fue fanático del fútbol e hincha, claro, del Porto.

Estudió historia, aunque nunca terminó la carrera, y quienes lo conocieron durante su juventud, según narró The Athletic, lo describieron como una persona muy autodidacta y «capaz de comprender rápidamente asuntos complejos».
Las filtraciones incluyeron desde cuestiones llamativas de contratos -como una cláusula del Real Betis que impedía a Rafael van der Vaart utilizar botines rojos- hasta asuntos mucho más trascendentes, como las cuestiones fiscales de Cristiano Ronaldo, José Mourinho y Mesut Özil, los planes para crear una Superliga europea y las investigaciones sobre el cumplimiento del fair play financiero por parte del Manchester City y el PSG.
También se conocieron detalles sobre contratos de Neymar, la propiedad de los pases de futbolistas por parte de terceros y el verdadero costo del pase de Gareth Bale al Real Madrid, que resultó ser superior al de Cristiano Ronaldo.
Para finales de 2018, Pinto había entregado a la revista alemana Der Spiegel y a sus socios de European Investigative Collaborations más de 70 millones de documentos.
Los documentos que pusieron al City bajo la lupa
Entre los materiales obtenidos por Pinto había información relacionada con Doyen Sports, un poderoso fondo de inversión con sede en Malta y dirigido por el empresario portugués Nelio Lucas.
Las filtraciones continuaron durante años hasta que, en noviembre de 2018, Der Spiegel publicó una serie de documentos que acusaban al Manchester City de incumplir las normas financieras.
Tras conocerse la resolución, Pinto calificó el fallo a través de sus redes sociales como una “decisión histórica para el fútbol inglés” y sostuvo que coronaba el trabajo realizado a través de Football Leaks.
El Manchester City negó haber cometido irregularidades y cuestionó la utilización de los documentos, a los que calificó como producto de un acceso informático ilegal.
De denunciante a acusado
Mientras Football Leaks adquiría una dimensión internacional, Pinto también comenzaba a enfrentar problemas judiciales. En 2019 fue extraditado desde Hungría a Portugal para responder por numerosos cargos, entre ellos fraude informático, acceso ilegal a sistemas, violación de la privacidad de la correspondencia e intento de extorsión.
Pasó más de un año en prisión preventiva y posteriormente permaneció bajo arresto domiciliario antes de afrontar un juicio que generó una enorme repercusión en Portugal. Sus seguidores organizaron manifestaciones en su apoyo y sostuvieron que las autoridades estaban más interesadas en perseguirlo a él que en investigar la información que había revelado.
Uno de los puntos centrales del proceso fue Doyen Sports. Nelio Lucas afirmó que Football Leaks se había puesto en contacto con él para exigir entre 500.000 y un millón de euros a cambio de detener la publicación de documentos. Pinto negó haber cometido una extorsión y sostuvo que simplemente había decidido “jugar con ellos” y que nunca recibió dinero.
La Justicia portuguesa tuvo otra interpretación. En septiembre de 2023, Pinto fue condenado por cinco cargos de acceso ilegítimo a sistemas informáticos, tres de violación de correspondencia y el intento de extorsión contra Doyen. Recibió una pena de cuatro años de prisión en suspenso. Durante aquel juicio, que duró tres años, llegó incluso a presentarse en los tribunales con un chaleco antibalas.
El segundo juicio y los documentos que todavía guarda
Pero la historia judicial de Pinto no terminó con aquella condena. En enero de 2025 comenzó un segundo proceso, relacionado principalmente con filtraciones vinculadas con Benfica. En total enfrentaba otros 241 cargos, entre ellos acceso ilegal a archivos, interceptación de correspondencia privada y delitos informáticos.
Pinto negó ser el responsable de un blog llamado Mercado Benfica, donde había aparecido parte de esa información. En abril de 2026 fue absuelto de los 241 cargos después de que el tribunal considerara inválida la acusación.
Mientras tanto, su archivo continuó despertando el interés de investigadores europeos. En enero de 2024, Pinto se reunió en París con investigadores franceses, alemanes y belgas y les permitió acceder a los discos duros que habían sido confiscados cuando fue detenido.
Meses después, en junio de 2024, contó que había entregado otros cinco discos duros a investigadores de Francia y Alemania. Su abogado aseguró que allí había más información relacionada con el Manchester City que todavía no había sido publicada.
A sus 37 años, sigue todavía de cerca al fútbol y especialmente al Porto, el club del que es hincha. Y aunque el capítulo judicial más reciente terminó con una absolución, el archivo que comenzó a construir cuando era aquel desconocido John todavía puede tener información capaz de provocar nuevas consecuencias.
Por eso, más de una década después de las primeras publicaciones de Football Leaks, la historia de Rui Pinto parece estar lejos de haber llegado a su último capítulo.
(Fuente:diario Olé)


